miércoles, 12 de mayo de 2010

El mundo Azteca.



Diego Rivera realizó pinturas murales en el Palacio Nacional, sede del Gobierno de la República en la Ciudad de México. En este mural de 1942 muestra una visión personal sobre lo descrito por los conquistadores españoles que conocieron el mercado de Tlatelolco en 1519.

Sueño de una tarde dominical en Alameda Central.




Esta obra originalmente fue realizado por Rivera para un hotel de la ciudad de México, el Hotel del Prado (destruido en los sismos de 1985) actualmente este fresco está ubicado en el Museo Mural Diego Rivera, creado especialmente para preservar el mural.Diego Rivera representó como figura principal a la Calavera Catrina (la muerte), vestida muy elegante, con la serpiente emplumada -representación mítica esencial de la cultura prehispánica de México-.
Es una obra originalmente creada por José Guadalupe Posada, artista que destaca en la creación mexicana de fines del siglo XIX y principios del XX, el se encuentra tomando el brazo de la catrina. Rivera plasma como personajes centrales de la obra a Posada y la Catrina, debido a que este fresco está dedicado a este gran artista, considerado él más importante grabador mexicano y a quien Rivera siempre reconoció como su gran inspiración.Se observa también a "Diego niño", autorretratado así y a sus espaldas Frida Kahlo.

Diego Rivera


http://www.epdlp.com/pintor.php?id=354

Diego Rivera expresa en cada una de sus obras las ideas y esperanzas de la Revolución Mexicana, utiliza la técnica del fresco que consiste en pintar sobre una mezcla de cal y arena mojada, para que el color penetre y al secarse quede fijo

Videos acerca de Diego Rivera

Diego Rivera se interesó vivamente en la política y en sus composiciones murales, históricas o simbólicas, resuena la voz de la prédica social-revolucionaria y de la resistencia a la opresión extranjera.Los murales que Rivera pintó en México lo hicieron tan famoso que se convirtió, no sólo en jefe de escuela pictórica, sino también en líder político.

http://www.youtube.com/watch?v=MJ7eiE8ulOAhttp://www.youtube.com/watch?v=FqGEDGDZP0U

http://www.youtube.com/watch?v=hL9JLugE8s8

http://video.google.com/videoplay?docid=-6753028141785731137


La aportación de la obra de Diego Rivera al arte mexicano moderno fue de gran importancia fue un pintor revolucionario que buscaba llevar el arte al gran público, a la calle y a los edificios, manejando un lenguaje preciso y directo con un estilo realista, pleno de contenido social.

sábado, 8 de mayo de 2010

La Pintura Mural Mexicana

La Revolución Mexicana no sólo provocó profundos cambios políticos al derrocar la dictadura del general Porfirio Díaz, sino también hizo posible la transformación de la sociedad mexicana.


Las manifestaciones de este cambio se pueden observar prácticamente en todos los aspectos de la vida y, por supuesto, de manera muy clara en las expresiones artísticas y culturales.

Arte y Educación
Una vez terminada la lucha armada, fue inminente la reconstrucción del país. El general Álvaro Obregón, electo presidente en el año 1920, consideró que la educación era el medio más adecuado y eficaz para pacificar al pueblo que apenas salía de un periodo de barbarie y violencia.

A partir de esa profunda convicción, el general Obregón nombró como secretario de Educación Pública a José Vasconcelos, quien al enfrentarse al problema de cómo educar a un pueblo cuya inmensa mayoría era analfabeta, encontró en el arte una serie de cualidades que lo hacen un medio adecuado para transformar a la población.




Los Murales del Pueblo
El movimiento muralista abarcó prácticamente medio siglo, de 1920 a 1970. La pintura mural mexicana como expresión artística y política fue una respuesta que puso al arte y la cultura al servicio de la sociedad y del gobierno revolucionario.

Los principales representantes de esta corriente pictórica, a instancias del secretario de Educación Pública, utilizaron los muros de varios edificios públicos para plasmar sus ideales, señalar y denunciar a los explotadores del pueblo trabajador, de los campesinos y de los obreros.



Como movimiento artístico contrario a los dictados de un academicismo ya obsoleto, las obras del muralismo mexicano, plasmadas en grandes muros de edificios como el de la Secretaría de Educación Pública y el de la Escuela Nacional Preparatoria, pertenecían al pueblo.

Construir Nuestra Identidad
A través de la pintura mural mexicana también se buscó un elemento para unir a la sociedad y construir una identidad nacional común. La pintura mural reconoció que los mexicanos, sin excepción, tenemos un pasado indígena, compartimos una misma historia y cultura como elementos constitutivos de nuestra nación.


Los Muralistas
El muralismo mexicano influyó fuertemente las expresiones pictóricas de muchos de los artistas latinoamericanos e incluso norteamericanos, al ser el hilo conductor que reunió las más variadas expresiones políticas.

Entre los principales muralistas destacaron Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Pablo O’Higgins, estadounidense nacionalizado mexicano y discípulo de Diego Rivera, quien participó activamente en el ambiente cultural y político del país.


Autor: Leticia Barragán López

Los murales, una expresión social


La Escuela Mexicana de Pintura se caracteriza por las inquietudes sociales que surgieron con el triunfo de la Revolución de 1910 y por la aparición de la pintura mural.

José Vasconcelos (al frente de la Secretaría de Educación en 1921) pidió a Ignacio Asúnsulo y a Diego Rivera que regresaran a México. El primero llevaba dos años de estancia en Europa; el segundo, dieciocho. Vasconcelos quería impulsar un proyecto cultural y artístico que pudiera restituir una identidad nacional; así que ofreció a estos dos pintores el edificio de la Secretaría de Educación para un trabajo bien remunerado. Ignacio Asúnsulo dispuso libremente, para sus trazos, del espacio exterior de la Secretaría de Educación; Diego Rivera, en cambio, eligió los muros del interior del edificio.

Un poco más tarde, José Clemente Orozco, recién llegado de París, comenzó a trabajar en los murales del Hospicio Cabañas de Guadalajara y en los del Hospital de Jesús, en la capital de la República.

Con la Escuela Mexicana surgió una nueva generación de artistas, conformada por jóvenes herederos de la educación porfirista, pero que, hacia los años veinte, regresaron de Europa, donde habían terminado su educación artística, con nuevas propuestas estéticas.

El año de 1921 marcó, en la historia del arte mexicano, el inicio de viejos proyectos nacionalistas planteados por los liberales desde el triunfo de la República en 1867 y por los revolucionarios triunfantes, que dejaron impreso su tono ideológico en la Constitución de 1917. Dicha Escuela nació entonces como un fenómeno de renovación general de la cultura y el arte: se transformó en un movimiento colectivo y, a la vez, encerró las características particulares de cada artista: Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Ignacio Asúnsolo, Roberto Montenegro, Jean Charlot, Ramón Alva del Canal, Fermín Revueltas, Julio Castellanos, Juan O´Gorman, Leopoldo Méndez (grabador) y Luis Ortiz Monasterio (escultor).



En 1923, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros habían terminado sus primeros murales; mientras, Roberto Montenegro y Xavier Guerrero pintaban otros en la Hemeroteca Nacional (Antigua iglesia de San Pedro y San Pablo), Roberto Montenegro pintaba el despacho del Secretario de Educación Pública y Fernando Leal comenzaba un mural en el patio de San Ildefonso.

A Jean Charlot, formado en Francia pero de origen mexicano, y a Ramón Alva del Canal les correspondió haber iniciado los temas históricos, que tanta importancia tuvieron en ese movimiento.


Sin embargo, el tema de la socialización en el arte fue sufriendo transformaciones. Cuando concluyó el gobierno de Lázaro Cárdenas, en 1940, se llevó a cabo en México la Exposición Internacional de Surrealismo, que vino a formular nuevas tendencias pictóricas (aunque en esos tiempos no se pudieron desplegar plenamente).

Durante el período de la "Guerra Fría" entre los países socialistas y capitalistas, Estados Unidos instrumentó eficaces políticas de influencia en América Latina. No es casual que, por ello, a partir de la década de los cincuenta, la Escuela mexicana haya sufrido una fractura en su temática.

En 1952, Rufino Tamayo fue comisionado para la ejecución de dos murales en el palacio de Bellas Artes, los cuales desarrolló con elementos nuevos.




En 1953, aparecieron en la escena de la plástica mexicana José Luis Cuevas, Matías Goeritz y Carlos Mérida, entre otros. La administración de Miguel Salas Anzures en Bellas Artes (1957-1961) fue una piedra angular para el desarrollo de estos pintores, pues apoyó, junto a exposiciones extranjeras, las nuevas tendencias plásticas, antagónicas a la vieja Escuela Mexicana surgida en los años veinte.

Los cincuenta constituyeron un parteaguas en la historia de la pintura mexicana, pues con los jóvenes pintores de esos tiempos se produjo una nueva etapa, caracterizada por temas como el jazz, los rascacielos de Nueva York, las formas y las expresiones de culturas ancestrales, la artesanía popular, la escuela del Bauhaus y el barroco mexicano.



Si en la década de los veinte la plástica mexicana se caracterizó por los temas revolucionarios, históricos y sociales, la de los cincuenta ofreció una amalgama cultural, mezcla de un aire cosmopolita, tendencia expresionista y un marcado acento poético.

Consúltese:

Artes de México. 50 años de arte mexicano. Publicación bimestral. Núm. 38, México, mayo de 1962.

Historia del arte mexicano. Arte Contemporáneo. México, Salvat, SEP, 1982.

Hurlburt, Laurance. Los muralistas mexicanos en Estados Unidos. México, Edit. Patria, 1989.

Diego Rivera


Pilar del muralismo mexicano, Diego Rivera combino su producción como muralista, dibujante, maestro y escritor con una intensa actividad política.

Su nombre completo fue Diego María Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez. Él y su hermano gemelo, Carlos María, nacieron en diciembre de 1886 en León, Guanajuato. Carlos falleció en 1888 y Diego quedó como hijo único de Diego Rivera y María del Pilar Barrientos.

A los 10 años empieza a tomar clases nocturnas en la Academia de San Carlos de la ciudad de México; entre sus profesores destacan Santiago Rebull y José María Velasco, aunque una de las influencias más decisivas en el desarrollo artístico de Rivera fue haber trabajado en el taller del grabador José Guadalupe Posada.

En los últimos años del Porfiriato, el gobierno de Veracruz le otorga una beca para consolidar su formación artística en Europa, inicialmente en la escuela de San Fernando de Madrid, España, para luego realizar diversos viajes por Francia, Bélgica (donde conoce a Angelina Beloff, quien sería su pareja durante 12 años), Holanda y Gran Bretaña, hasta llegar a París en 1911 y entrar en contacto con diferentes corrientes artísticas, incluyendo las que en ese momento atraían más a las jóvenes generaciones.



A su regreso a México en 1921, es invitado por José Vasconcelos para integrarse a la representación de la historia del pueblo mexicano, sus leyendas, costumbres y tradiciones, aprovechando los muros de los diferentes edificios públicos en los que tanto el campesino como el obrero adoptarían las ideas para reforzar su identidad nacionalista.

Diego Rivera fundó junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros un movimiento pictórico al que se le dio el nombre de Escuela Mexicana de Pintura.

Conoce a Frida Kahlo en 1928 y se casa con ella al año siguiente; la retrata en distintas obras, como "Visión política del pueblo mexicano" (1928) y "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central" (1947-1948). Fue como el matrimonio de una rana y una golondrina: dos seres de diferentes esencias, pero que conocieron juntos el significado de la palabra amor.


Son muestra de sus obras en México los murales de Palacio Nacional, los del Instituto Nacional de Cardiología, los del Hospital La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social, los de la poza del "Cárcamo del Río Lerma" de Chapultepec; la fachada del Teatro de los Insurgentes, el Estadio Olímpico de la Universidad Nacional Autónoma de México; en cuadros de tamaño menor son típicos sus alcatraces.

Rivera fue un personaje en cuya vida había siempre espacio para las mujeres y la polémica, por ejemplo en 1930 fue a los Estados Unidos, donde pintó murales en San Francisco, Detroit y para el Rockefeller Center en Nueva York ,que fue destruido por que en él aparecía el retrato de Lenin (tal proyecto se encuentra ahora en el Palacio de Bellas Artes); por otro lado, en el Hotel del Prado realizó una pintura en la que aparecía la frase: "Dios no existe", que posteriormente fue eliminada.


En 1955 acude a la entonces Unión Soviética donde se cura del cáncer que padecía, dos años después una enfermedad en las venas le provoca un coágulo de sangre que le impide mover el brazo derecho. Posiblemente el mismo problema le provoca un ataque al corazón, causa por la que se despide de la vida el 25 de noviembre de 1957, en su estudio de San Ángel de la ciudad de México.

Autor: Antonio Cedeño
Imagen: Detalle de pintura de Diego Rivera
Este contenido es propiedad del Sistema Nacional e-México

David Alfaro Siqueiros

El pintor y muralista David Alfaro Siqueiros nació el 6 de enero en Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua. Estudió en la ciudad de México, donde ingresó a la Academia de Bellas Artes de San Carlos; ahí participó como líder estudiantil en la huelga de 1911, para cambiar los métodos de enseñanza.

Fue miembro del Estado Mayor del general Manuel M. Diéguez y gobernador militar de Jalisco. En 1918, en Guadalajara, organizó el Congreso de Artistas Soldados. En 1919, durante la administración carrancista, fungió como agregado militar de la Embajada de México en España; ahí publicó la revista Vida Americana, en la que aparece su escrito "Tres Llamamientos de Orientación Actual a los Pintores y Escultores de la Nueva Generación".

En Europa conoció a Diego Rivera, con quien estableció estrecha relación. De regreso a México en 1922, apoyando la campaña educativa emprendida por José Vasconcelos, pintó el mural Los Mitos, en una de las paredes del patio chico de la Escuela Nacional Preparatoria.

En septiembre de 1923, junto con Frida Kahlo, Fernando Leal y Xavier Guerrero, participó en la fundación del Sindicato de Obreros, Técnicos, Pintores y Escultores en la casa de Rivera, ocupando el puesto de secretario general.


En 1924 editó junto con Rivera y Xavier Guerrero el periódico El Machete, órgano del Partido Comunista de México. Como ferviente comunista, se involucró en las luchas obreras y por algún tiempo vivió en la casa de la pareja Rivera-Kahlo.
En agosto de 1924, por decreto presidencial se suspendió la producción de murales en México, por lo que los muralistas se dispersaron. Siqueiros se convirtió en líder sindical en Guadalajara, donde además de pintar murales diseñó los labrados de las puertas del Templo de Santo Tomás. Colaboró en la creación de organizaciones obreras y encabezó las federaciones Minera y Obrera de Jalisco.

Durante la administración de Plutarco Elías Calles, los líderes del Partido Comunista mexicano fueron perseguidos. Siqueiros fue remitido a Taxco, Guerrero, en calidad de prisionero y en 1932 fue exiliado a Estados Unidos.



En los Ángeles impartió clases de Técnica del Fresco y pintó los murales Mitin Obrero, en la Chouinard School of Art, y América Tropical, en la plaza Art Center. En una casa particular de Santa Mónica pintó El Retrato Actual de México.

Expulsado de Estados Unidos, Siqueiros se fue a Argentina; ahí se encargó de la decoración de un bar: utilizando por primera vez materiales sintéticos cubrió totalmente las paredes. De regreso a México, en 1934 encabezó la Liga Nacional contra el Fascismo y la Guerra. En 1935 estuvo en Nueva York y en 1936 viajó a España. Durante la Guerra Civil Española se enroló en las filas del ejército republicano.




A su regreso a México, en las oficinas del Sindicato Mexicano de Electricistas pintó el mural Retrato de la Burguesía. El 24 de mayo de 1940, un grupo de estalinistas, entre los que se encontraba Siqueiros, con metralletas en mano asaltó la casa de León Trotsky. Éste y su compañera Natalia se salvaron, pero murió el estadounidense Shelton Harte.

Siqueiros fue encarcelado y un año después liberado por su amigo, el presidente Lázaro Cárdenas. A cambio de su libertad tuvo que irse del país y se dirigió Chile. En Chillán realizó el mural Muerte al Invasor (1941-1942) y a su paso por La Habana, Cuba, en 1943, ejecutó Alegoría de la Igualdad, Cofraternidad de las Razas Blanca y Negra, y Nuevo Día de las Democracias.


Una vez más en México, en 1944, en la sede del Centro Realista de Arte Moderno, fundado por el mismo Siqueiros, pintó Cuauhtémoc Contra el Mito. También trabajó en el Taller de Ensaye de Pintura y Materiales Plásticos, del Instituto Politécnico Nacional (IPN). En el Palacio de Bellas Artes dejó tres grandes paneles: Nueva Democracia, Victoria del Fascismo y Víctimas de la Guerra.


Mientras se publicaba uno de sus textos más controvertidos, titulado No Hay Más Ruta que la Nuestra, en la ex Aduana de Santo Domingo inició Patricios y Parricida. En 1948, en San Miguel Allende, Guanajuato, pintó Monumento al General Ignacio Allende. En 1950 recibió el segundo premio de la Bienal de Venecia y dos años después en el IPN produjo el mural El Hombre, Amo y No Esclavo de la Máquina.

Por una Seguridad Completa y al Servicio de Todos los Mexicanos es el nombre del mural plasmado en el Hospital de la Raza. Cuatro años se tomó para pintar El Pueblo a la Universidad, la Universidad al Pueblo, que recubre los muros externos de la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México, y en 1958, en el Centro Médico ejecutó Apología de la Futura Victoria de la Ciencia Médica Contra el Cáncer.



En 1959 se dedicó a luchar por liberar a los presos políticos y viajó a Cuba y a Venezuela para denunciar la persecución emprendida contra los dirigentes de oposición. Acusado de disolución social, permaneció encarcelado hasta 1964.

Al salir de la prisión inició su obra magna, titulada La Marcha de la Humanidad, para la cual se construyó el Poliforum del Hotel de México; la obra, concluida en 1971, cubre interiores y exteriores del edificio.

En 1967 recibió el Premio Lenin de la Paz, cuyo importe donó Siqueiros a Vietnam, en ese momento invadido por los estadounidenses. En 1968 se le otorgó el Premio Nacional de las Artes y murió en Cuernavaca, Morelos, el 6 de enero de 1974.

Obras Consultadas
–Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México, 4 v. 6ª ed., México, Editorial Porrúa, 1995, t. I.
–Herrera, Hayden, Frida: Una Biografía de Frida Kahlo, 5ª ed., México, Editorial Diana, 1987, 440 pp.
–Musacchio, Humberto, Gran Diccionario Enciclopédico de México Visual, 4 v, 7ª edición; Colombia, Andrés León Editor, 1994, t. I.
Autor: Rocío Elena Hamue Medina

Rufino Tamayo

Rufino Tamayo nació en Villa de Tlaxiaco, Oaxaca, en 1899. Su nombre completo fue Rufino Arellanes Tamayo. A la edad de ocho años muere su madre, Florentina Tamayo, quedando al cuidado de su tía Amalia.

Llega en 1911 de su natal Oaxaca a la ciudad de México, integrándose al negocio familiar: venta de frutas en el mercado de la Merced. A partir de tal condición es posible entender que el color de la guayaba, la pitahaya, las mandarinas o las naranjas estén presentes en las obras del destacado artista, incluso que las sandías se hayan convertido en figuras representativas de su propuesta.


En 1915 toma por dos años lecciones de dibujo, para posteriormente inscribirse en la Academia de San Carlos, donde estudiará por cuatro años más. En su obra queda la influencia del arte prehispánico, al ser heredero de la rica cultura zapoteca, así como porque en 1921 es nombrado jefe del Departamento de Dibujo Etnográfico en el Museo Nacional de Arqueología de México.

A mediados de esa década logra exponer en el Art Center de Nueva York y en 1932 es nombrado director del Departamento de Artes Plásticas de la Secretaría de Educación Pública.


Convive con diferentes artistas –la famosa pintora María Izquierdo fue su compañera durante algunos años-; inicialmente hubo una gran amistad con Diego Rivera, relación que posteriormente se devaluó, según dijo el mismo Tamayo, "por celos profesionales de Rivera".

Lo cierto es que al oaxaqueño se le clasifica junto con artistas como Agustín Lazo y Julio Castellanos, por su rechazo a los planteamientos "revolucionarios" que los llevaron a adoptar una búsqueda más personal de expresión.


Desde los años 30 exhibió regularmente en Estados Unidos e impartió desde 1946 un taller de pintura en Brooklyn; el hecho de vivir en uno de los países protagónicos de la Segunda Guerra Mundial dará lugar a que en su obra quede reflejado el desconcierto provocado por la bestialidad humana, lo cual puede percibirse en las diferentes etapas de la trayectoria del artista -estas serían: de inicio, la de tipo expresionista, seguida por la cubista y posteriormente la abstracta; esto quiere decir que en sus obras las figuras van desapareciendo quedando zonas de color que transmiten una gran emoción al espectador-.

Tamayo destacó como pintor, muralista y grabador. En la década de los 50 adopta las vinylitas sobre tela, con las que pinta, entre otros, el mural "Nacimiento de nuestra nacionalidad" (1952), localizado en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.



Otros ejemplos de su obra se encuentran en el edificio de la UNESCO, en París; en el Banco del Suroeste, en Houston, Estados Unidos; entre muchos otros. Tamayo es tema del que se producen diferentes obras cinematográficas: "Tamayo", de Max Pol (1970) y "La vida artística de Rufino Tamayo", de H. Cokin (1973).

Le otorgaron el Doctorado Honoris Causa la Universidad de Manila (1974); la Universidad Nacional Autónoma de México (1979) y la Universidad de San Francisco, California (1982).

Se le otorgaron también el Premio Nacional de Artes (1964), el Colouste Gulbekian, por el Instituto de Artes de París (1969); la Legión de Honor de Francia (1970); el grado de comendador por la República de Italia (1971); la denominación de Hijo Predilecto, por el gobierno de Oaxaca (1972); la Copa de Oro de Florencia (1975), y el galardón Albert Einstein, por el Technion Institute de Israel (1983).

A la edad de 80 años, el Museo Guggenheim de Nueva York le dedicó una exposición retrospectiva, que se agregó a las diferentes exposiciones individuales que han celebrado su obra en las principales ciudades de todo el mundo.


Donó su colección de arte para la creación de dos museos: a Oaxaca le donó en 1974 su espléndida colección de aproximadamente mil 300 piezas prehispánicas, que se muestran en el Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo y a la ciudad de México, en 1981, su colección de pintura para el Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo, ubicado en el corazón del Bosque de Chapultepec.


Murió en la ciudad de México, el 25 de junio de 1991, sobreviviéndole su infatigable esposa Olga, con quien por cierto no tuvo hijos.

Autor: Antonio Cedeño

jueves, 6 de mayo de 2010

Guia de Murales

GUIA DE MURALES

MURALES DE DIEGO RIVERA:

En el Distrito Federal:


“La Creación” – (1922) - Primer mural de Rivera en México, pintado a la encáustica en el Anfiteatro Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria, sólo seis meses después de regresar al país tras 14 años en Europa, combinando elementos naturalistas con simbolistas obtiene una perfecta armonía entre la arquitectura del recinto y las formas plásticas. Es evidente aquí la influencia adquirida en su etapa europea y manifestada en una notable preocupación por el equilibrio de los elementos en la composición – Escuela Nacional Preparatoria ó Antiguo Colegio de San Ildefonso - Justo Sierra No. 16, e/ República de Argentina y El Carmen, Col. Centro.




“Murales de la Secretaría de Educación Pública” (1923 - 1928).
Monumental conjunto de 235 frescos sobre muy diversos temas populares mexicanos con un fuerte contenido social, desarrollados al modo de una sinfonía didáctica sobre las paredes de los corredores de tres pisos, que dan al llamado Patio del Trabajo o al Patio de las Fiestas. Los del segundo piso del Patio de las Fiestas deben apreciarse siguiendo un orden determinado por el texto del llamado “Corrido de la Revolución”, que a lo largo de un friso superior recorre toda la obra, enlazando cada una de sus partes – Palacio de la Secretaría de Educación Pública, República de Argentina e/ Luis González Obregón y República de Venezuela, Col. Centro.

“La Historia de México” – (1929-1945) - Conjunto de murales en el Palacio Nacional – Plaza de la Constitución o Zócalo de la Ciudad de México.“Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” – (1947-1948) -Una de sus obras mas famosas, trasladada desde su asentamiento original a causa de los efectos que un terremoto causara sobre el edificio que la contenía. Aparecen retratados en ella numerosos personajes de la historia mexicana – Plaza de la Solidaridad, Avda. Juárez y Balderas, Col. Centro.


“El Hombre controlador del Universo” - (1934)Segunda versión del que originalmente pintara en el Rockefeller Center de Nueva York y fuera destruido por sus detractores – Palacio de Bellas Artes. Avda. Juárez No. 1, Col Centro.“Carnaval de Huejotzingo” Tríptico móvil de carácter satírico.Palacio de Bellas Artes.

“Teatro Histórico” – (1951-1953) – Sobre el frontispicio del Teatro de los Insurgentes elaboró Rivera ésta obra recubriéndola totalmente con pequeños mosaicos – Avda. Insurgentes Sur No. 1587, Col. San José Insurgentes.

“El pueblo en demanda de la salud”, “Medicina prehispánica” y “La ciencia en el México contemporáneo” – Pintados en el entrepiso del vestíbulo del Centro Médico la Raza – Avda. Insurgentes norte y Calzada Vallejo, Col. La Raza.

“Niños Mexicanos en una posada” – (1953) – Realizado en una de las salas del Hospital Infantil de México – Dr. Márquez No. 162, Col. Doctores.

“Murales del Instituto Nacional de Cardiología” – (1944) – Son dos obras en el vestíbulo del auditorio del hospital, sobre temas de la historia de la cardiología – Avda. Cuauhtémoc y Dr. Márquez, Col. Doctores.“Murales de la Secretaría de Salud” – (1929-1930) – Pintados sobre los muros del antiguo Salón de Actos y el Laboratorio Central del edificio. Incluye también varios vitrales. El mural del Salón de actos tiene actualmente acceso restringido al público – Paseo de la Reforma y Lieja, Col. Cuauthémoc.

“La Conquista” y “El tormento a Cuauhtémoc” – Pintados en la antigua capilla de la Casa de Hernán Cortés, dónde residió el conquistador después de la destrucción de Tenochtitlan y dónde habría sido torturado el célebre guerrero azteca – Plaza Hidalgo, Col. Coyoacán.

“Mural del Estadio Olímpico” – (1953) – Sobre el frente del estadio universitario Rivera creó un gigantesco altorrelieve, recubierto al modo de mosaicos, con piedras de colores naturales. El tema del trabajo es el deporte olímpico y la paz. Al decir de Siqueiros, su estilo es “… en cierta medida de influencia prehispánica, aunque con algunos elementos escultóricos que podrían ser calificados de barroco colonial mexicano” – Avda. Insurgentes sur, Ciudad Universitaria UNAM.

En el Estado de México:
“Murales de la Universidad Autónoma de Chapingo” – (1926-1927) – Considerados entre lo mejor de la obra de Rivera, éstos murales decoran las paredes, techos y bóvedas de la ex Universidad Autónoma de Agricultura. “La Tierra” en el Salón de Actos y “Aquí se enseña a explotar la tierra, no a los hombres” en el pasillo y cubo de la escalera del edificio principal – Km. 38,5 de la carretera México-Texcoco, Chapingo, Edo. De México.

En el Estado de Morelos:

“Mural del Museo Cuauhnahuac” – También conocido como mural del Palacio de Cortés, ya que el edificio que lo contiene fue construido por éste conquistador sobre las ruinas de un templo prehispánico. Representa la historia del estado de Morelos, desde la época de la conquista hasta la revolución mexicana – Jardín Pacheco, área central de la ciudad de Cuernavaca, Edo. Morelos.


MURALES DE JOSÉ CLEMENTE OROZCO:

En el Distrito Federal:

“Murales de la Escuela Nacional Preparatoria”, también llamado Antiguo Colegio de San Ildefonso – (1923-1926) – Conjunto de 22 murales pintados sobre la pared norte, en los tres pisos que dan al Patio Grande y en el cubo de la escalera del edificio. Temas diversos. Es imprescindible visitar éste histórico lugar, antiguo palacio de la Compañía de Jesús y joya de la arquitectura barroca mexicana, donde desde 1867 funcionara la Escuela Nacional Preparatoria, para comprender los orígenes y primera evolución del muralismo mexicano tanto desde el punto de vista técnico como temático – Calle de San Ildefonso No. 33, Col. Centro.

“Mural de la Iglesia de Jesús Nazareno” – En la bóveda y muros del coro de la iglesia, que formó parte del primer hospital creado en América por Hernán Cortés, Orozco pintó escenas referidas a la Conquista y una versión moderna del Apocalipsis – Pino Suarez y República del Salvador, Col. Centro.

“Omnisciencia” (1925) – Pintado en el cubo de la escalera del “Palacio de los azulejos”, antigua residencia de los Condes del Valle de Orizaba y donde actualmente funciona un famoso restaurante – Madero y Callejón de la Condesa, Col. Centro.

“Murales de la Suprema Corte de Justicia” – Conjunto de tres murales que decoran los alrededores de una escalera. Se titulan “Luchas Proletarias”, “La Justicia” y “Riquezas Nacionales”. Pino Suarez y Corregidora, Col. Centro.“Katharsis” – Una de las obras cumbres del artista, donde expresa su repudio por la crueldad y corrupción de la sociedad moderna. Decora una de las paredes mas importantes del Palacio de Bellas Artes. Avda. Juárez y Eje Central Lázaro Cárdenas, Col. Centro.

“Juárez, el clero y los imperialistas” Extraordinaria obra en que la figura del Benemérito de las Américas domina la escena, imponiéndose sobre la traición de quienes intentaron entregar el país al dominio extranjero durante la invasión francesa y el régimen de Maximiliano – Sala de la Reforma y el Imperio, Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, 1ra. Sección Bosque de Chapultepec.Murales en Guadalajara, Estado de Jalisco:Al decir de Luis Cardoza y Aragón, “Quien no conoce bien su obra en Guadalajara, no conoce a Orozco.” En esta ciudad, capital del estado de Jalisco, existen murales suyos en cuatro edificios diferentes.


“Buena vida” (1945), también llamado “La buena comida y la buena bebida”(fragmento del mural a la izquierda)Mural transportable, piroxilina sobre masonite de 37,5 mts. cuadrados – Una irónica visión sobre los excesos de la vida burguesa – Casa Museo José Clemente Orozco, Aurelio Aceves No. 27, Guadalajara.

“El Hombre creador y rebelde” y “El pueblo y los falsos líderes” (1936-37). Frescos en 430 mts. cuadrados – Mural en dos partes, la primera sobre la cúpula del Paraninfo de la Universidad representa al hombre desde una concepción filosófica materialista como creador, constructor, rebelde y dialéctico. La segunda parte, pintada sobre los muros del coro representa el enfrentamiento entre las masas populares y los líderes que traicionan sus principios – Aula Magna de la Universidad de Guadalajara, Juárez y Enrique de León, Guadalajara.Murales del Palacio de Gobierno del Estado de Jalisco.

“La independencia nacional”, “Hidalgo” y “Las fuerzas tenebrosas y el circo político” (1937-38)- Conjunto de Frescos en 425 mts. cuadrados – Pintados sobre los muros y la bóveda de la escalera principal en un palacio del siglo XVII. El retrato en la cúpula del cura Miguel Hidalgo y Costilla, héroe de la independencia nacional quién aparece portando una espada flamígera, es una de las expresiones culminantes en la obra de Orozco.Mural del Salón de Actos de la Cámara de Diputados. En el mismo edificio, sobre la bóveda y muros del que fuera antiguo recinto del Congreso del Estado, Orozco pintó entre 1948 y 49 otros dos grandes frescos sobre una superficie total de 200 mts. cuadrados:

“La gran legislación revolucionaria mexicana” y “La abolición de la esclavitud” – Palacio de Gobierno, Corona y Pedro Moreno, Guadalajara.Murales del Antiguo Hospicio Cabañas, actual Instituto Cultural Cabañas.

En los muros y techos de la capilla del antiguo hospicio, parte de un enorme edificio construido por el famoso arquitecto español Manuel Tolsá, se encuentra tal vez lo mas emblemático de Orozco, quién realizó allí entre 1938 y 39 una obra descomunal.

Sobre catorce tableros, ocho pequeñas bóvedas y una enorme cúpula pintó un total de 1250 mts. cuadrados de murales al fresco. Bajo el título general de “La Humanidad”, “La conquista española” y “El hombre en su afán de superación”, desarrolla desde escenas de la cultura precolombina hasta metáforas de los hombres mecánicos contemporáneos.

La obra de la cúpula, también conocida como “El hombre en llamas”, que impresiona por su perfección plástica y su increíble perspectiva fue pintada sin retirar jamás los andamios, guiándose por apuntes, en un arrebato de improvisación creativa inimaginable. Instituto Cultural Cabañas, calle Cabañas No. 8, Guadalajara. Allí se encuentra también el Museo Nacional José Clemente Orozco ICC/INBA, con más de 300 obras de caballete de éste artista.

MURALES DE DAVID ALFARO SIQUEIROS:

En el Distrito Federal:

Murales de la Escuela Nacional Preparatoria. (1923-24) En los muros de la escalera del llamado Patio del Colegio Chico, Siqueiros acudió al llamado del ministro Vasconcelos y pintó a la encáustica “El espíritu de occidente”, también conocido como “Los elementos”, y el fresco “Los mitos”. Poco después concluyó “El entierro del obrero sacrificado” y quedó allí sin terminar otro fresco conocido como “El llamado de la Libertad”. Fueron sus primeras obras murales. Escuela Nacional Preparatoria, San Ildefonso No. 33, Col. Centro.

Mural del Sindicato de Electricistas (1939) – En tres muros y el techo de la escalera está pintado el “Retrato de la Burguesía”. Impresionante obra donde aparecen ejércitos, máquinas, ríos de dinero y edificios clásicos ardiendo en una vorágine de elementos que representan la ambición desmedida que según el autor caracteriza a esa clase social.- Antonio Caso No. 45, Col. San Rafael.

Murales del Palacio Nacional de Bellas Artes – En primer lugar cabe mencionar aquí un conjunto de tres obras denominadas “Víctimas de la guerra”, “Víctimas del fascismo” y “La nueva democracia”, realizados en 1945, con piroxilina aplicada sobre tablero con la técnica de la pistola de aire y cuya portentosa perspectiva produce el efecto de “perseguir” al espectador de acuerdo al punto de observación que éste adopte. En otro sector se encuentra el mural “ Monumento a Cuauhtémoc”, elaborado en 1951 y compuesto por dos paños seriados: el primero se titula “El tormento de Cuauhtémoc” y el segundo “Cuauhtémoc redivivo”, ambos pintados con piroxilina sobre masonite empleando también aquí una perspectiva poliangular. Palacio de Bellas Artes, Avda. Juárez y Eje Central Lázaro Cárdenas, Col. Centro.

Mural del Instituto Politécnico Nacional (1951) – En un espacio denominado por el artista Superficie Activa fue desarrollado el tema de la correcta utilización del conocimiento científico,
bajo el título “ El hombre, amo y no esclavo de la técnica”. Prolongación Carpio y Lauro Aguirre, Col. Santo Tomás.

Murales del Centro Médico La Raza (1952-1954) – En muros y techos de la enorme sala vestibular del auditorio del Hospital, plasmó Siqueiros una obra monumental bajo los títulos “ Muerte del trabajador y marcha hacia delante, la energía creadora” y “Por una seguridad social integral al servicio del pueblo”, donde representa el esfuerzo de los trabajadores mineros, el peligro de los accidentes de trabajo y el deber del estado de proteger a sus ciudadanos - Hospital de La Raza, Avda. Insurgentes Norte y Calzada Vallejo, Col. La Raza.
Murales de la Ciudad Universitaria (1952-1956) – En tres de los cuatro lados de la Torre de Rectoría hay obras de éste pintor, bajo el título general de “El Pueblo a la Universidad y la Universidad al Pueblo”. Los lados norte y sur del edificio presentan murales combinados con elementos en relieve de gran tamaño. En el primero aparecen representados tres de los momentos más importantes de la historia de México: la lucha contra la conquista española (1520), la lucha por la independencia (1810) y la guerra de Reforma (1857), después se abre un interrogante sobre la fecha de un futuro movimiento social. En la pared sur aparecen figuras realizadas en mosaicos de vidrio que representan a los estudiantes que ascienden por unas escaleras para devolver sus conocimientos al pueblo. El tercer mural que decora uno de los pisos superiores se encuentra casi borrado. Avda. Insurgentes Sur, predios de la Ciudad Universitaria.